La posibilidad de poner en marcha nuevos proyectos cupríferos en el Perú atraviesa un momento decisivo, marcado por el enorme potencial geológico del país, pero también por desafíos vinculados a la conflictividad social, la predictibilidad regulatoria y la confianza en las inversiones. Así lo señalaron representantes de Río Indómito, Antamina, Crespo y Colquisiri durante el panel “Viabilidad de los Nuevos Proyectos de Cobre” en Expocobre 2026.
Los especialistas coincidieron en que el Perú cuenta con condiciones técnicas y económicas favorables para expandir significativamente su producción de cobre, que en 2024 alcanzó 2.74 millones de toneladas métricas. Además, el país posee una cartera de proyectos valorizada en más de US$ 47 mil millones, considerada una de las más importantes del mundo.
Mario Baeza, CEO de Río Indómito, destacó que el cobre peruano tiene un rol estratégico en la transición energética global, aunque sostuvo que la viabilidad de los proyectos ya no depende únicamente de factores geológicos o financieros. Según explicó, la integración temprana de las comunidades y la mejora en los procesos de aprobación son elementos fundamentales para reducir incertidumbre y acelerar inversiones.
En la misma línea, Carlos Cotera, vicepresidente de Operaciones de Antamina, afirmó que Sudamérica seguirá siendo el principal foco de interés para las compañías mineras globales debido a sus reservas cupríferas. Sin embargo, remarcó que el mayor reto actual es social. “El desafío es generar relaciones de confianza y desarrollo compartido con las comunidades”, señaló.
Por su parte, Fernando Váldez, gerente general de Minera Crespo, consideró que la transición energética abre una oportunidad histórica para el Perú, aunque advirtió que aprovecharla requerirá estabilidad regulatoria, competitividad de costos y modelos de desarrollo que fortalezcan la legitimidad social de la minería.
Durante el panel también se enfatizó la necesidad de elevar los estándares de ejecución de proyectos, fortalecer la coordinación institucional y contar con equipos especializados capaces de responder a la creciente demanda mundial de cobre, mineral clave para la electrificación y las nuevas tecnologías.

























