La economía global podría acelerar su ritmo de expansión el próximo año y alcanzar un crecimiento cercano al 3%, según las proyecciones de Wood Mackenzie. La firma estima que el avance mundial pasará de alrededor de 2,5% en 2026 a 3% en 2027, en un contexto de recuperación pese a los riesgos geopolíticos y energéticos.
Peter Martin, vicepresidente y jefe de Economía de Wood Mackenzie, presentó estas perspectivas durante la conferencia “Global Economy Approaching a Tipping Point”, organizada por el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP). El especialista destacó que la actividad internacional ha mostrado una resistencia mayor a la prevista frente a los shocks que han afectado a los mercados.
Entre los factores que vienen sosteniendo la economía destacó el ciclo de inversiones asociado a la inteligencia artificial, especialmente en Estados Unidos, así como la fortaleza de las exportaciones de China. La evolución de los flujos comerciales y el proceso de reorganización de las cadenas globales también están modificando el escenario económico internacional.
Sin embargo, Martin advirtió que persisten riesgos vinculados con las tensiones geopolíticas y la volatilidad de los mercados energéticos. La sucesión de conflictos ha colocado la seguridad energética entre las prioridades de los países, que buscan reducir su exposición a eventuales interrupciones en el suministro. A ello se suma el progresivo desacoplamiento entre Estados Unidos y China, que está dando lugar a nuevos bloques comerciales.
Para América Latina, este proceso podría abrir nuevas oportunidades debido a su disponibilidad de materias primas, energía y minerales estratégicos. En particular, la minería podría beneficiarse de la creciente demanda internacional de metales vinculada con la inteligencia artificial, la transición energética y la reorganización de las cadenas de suministro.























