La mina Antamina, ubicada en Áncash, se posiciona como el mayor yacimiento tipo skarn a nivel mundial, superando en escala y continuidad a operaciones similares en Indonesia y México, según destacaron especialistas durante proEXPLO 2026. Su singular configuración geológica, caracterizada por más de once cuerpos intrusivos distribuidos en tres centros principales, permite la formación de extensas zonas mineralizadas, consolidando su relevancia en la minería global.
Este modelo geológico no solo explica su alta concentración de minerales, sino también su potencial de crecimiento. Estudios recientes señalan que la operación podría incorporar hasta 500 millones de toneladas adicionales de recursos, impulsada por nuevas campañas de perforación que han identificado áreas de caliza aún no alteradas, propicias para futuras mineralizaciones.
A diferencia de otros sistemas como Ferrobamba, en Apurímac, donde los intrusivos se encuentran más dispersos y limitan la continuidad de los depósitos, Antamina presenta un sistema integrado que favorece la generación sostenida de grandes volúmenes de mineral. Esta característica ha sido clave para mantener su competitividad frente a referentes internacionales como Ertsberg o Big Gossan en Asia.
Especialistas subrayaron que la clave del desempeño de Antamina radica en la identificación precisa de intrusiones fértiles mediante análisis geológicos avanzados, observaciones de campo y técnicas de laboratorio. Estos avances, junto con el uso de tecnologías modernas de exploración, refuerzan su capacidad de expansión y consolidan al Perú como un actor estratégico en la producción mundial de minerales.

























