La gestión de los pasivos ambientales mineros (PAM) en Perú podría dar un giro hacia un modelo enfocado en la rehabilitación efectiva y el reaprovechamiento de los territorios, en lugar de limitarse al cierre de las antiguas operaciones. Esta propuesta será uno de los ejes del III Simposio Internacional de Pasivos Ambientales y Cierre de Minas – PACMIN 2026, que se realizará del 17 al 19 de noviembre.
El desafío alcanza actualmente a 6,001 pasivos ambientales mineros registrados en el país, de los cuales 740 presentan niveles de riesgo alto y muy alto. De este último grupo, 502 cuentan con algún grado de intervención, mientras que 238 permanecen sin atención. Además, después de más de dos décadas de aplicación del marco regulatorio, solo se han obtenido tres certificados de cierre, situación que evidencia la necesidad de acelerar los procesos de remediación.
Durante la conferencia “PACMIN 2026: Principales aportes para la modificación del Reglamento de Pasivos Ambientales de la Actividad Minera”, especialistas plantearon priorizar las intervenciones según el nivel de riesgo, establecer mecanismos de financiamiento y otorgar mayor predictibilidad jurídica a quienes participen voluntariamente en la rehabilitación. Entre las alternativas mencionadas figuran Obras por Impuestos, ProInversión y fondos sectoriales, así como la creación de un Mapa Nacional de Rehabilitación que considere tanto los riesgos como el potencial de uso futuro de cada territorio.
El planteamiento también busca que determinados espacios mineros puedan tener una segunda vida después de su rehabilitación. Experiencias internacionales como Almadén, en España; Garpenberg, en Suecia; la Catedral de Sal, en Colombia; y Mina El Edén, en México, muestran que antiguas operaciones pueden reconvertirse en atractivos turísticos, centros educativos, espacios culturales o activos económicos.
En el caso peruano, se identificaron iniciativas y espacios con potencial para seguir una ruta similar, entre ellos la Mina Escuela CIEMAM de Hualgayoc, la Mina Modelo del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú, el patrimonio histórico de Santa Bárbara, en Huancavelica, y el Centro de Investigación para el Desarrollo Sostenible de Activos Mineros de AMSAC, en Cerro de Pasco.
La propuesta fue presentada por Raúl Benavides, presidente del PACMIN 2025 y del directorio de CETEMIN, durante una jornada organizada por el Capítulo de Ingeniería de Minas del Consejo Departamental de Lima del Colegio de Ingenieros del Perú. El panel contó con Humberto Chirif, Dante Aguilar y Percy Montoya, bajo la moderación de Jorge de Soto Yen.
Los especialistas también advirtieron que la gestión futura podría enfrentar un desafío mayor ante la existencia de más de 30,000 potenciales PAM vinculados a actividades comprendidas en el REINFO. Frente a ello, PACMIN plantea pasar de una lógica de administración del pasivo a una política nacional de rehabilitación territorial que articule al Estado, empresas y otros actores.
Las propuestas continuarán siendo discutidas en el PACMIN 2026, que congregará a representantes del Estado, compañías mineras, academia y especialistas nacionales e internacionales en OPEN PUCP – Plaza San Miguel. El objetivo será avanzar hacia un modelo que no solo reduzca los riesgos ambientales, sino que permita convertir áreas rehabilitadas en espacios productivos, turísticos, culturales o educativos.























