La industria minera chilena enfrenta un desafío creciente vinculado al envejecimiento de su fuerza laboral y a las dificultades para retener mujeres en el sector después de los 40 años. Así lo advirtió Natalia Morales, gerente del Consejo de Competencias Mineras del Consejo Minero de Chile, durante su participación en proEXPLO 2026.
La especialista señaló que, aunque la participación femenina ha aumentado en los últimos años, todavía persisten barreras que limitan las oportunidades de crecimiento y permanencia laboral de las mujeres. Según explicó, muchas trabajadoras encuentran menos posibilidades de desarrollo profesional al superar los 40 años, situación que termina alejándolas de la actividad minera.
Morales destacó que la diversidad tiene efectos positivos en la productividad y competitividad de las empresas. “En Chile, donde hay mayor participación femenina, el negocio es más exitoso porque mejora la toma de decisiones”, afirmó durante el encuentro organizado por el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú.
Actualmente, más de 200 mil personas trabajan en la cadena de valor minera chilena, aunque el modelo laboral ha cambiado de manera importante. Tres de cada cuatro trabajadores pertenecen ahora a empresas proveedoras, impulsadas por el avance tecnológico y la transformación de los perfiles profesionales requeridos por la industria.
La ejecutiva también alertó sobre el limitado ingreso de jóvenes al sector. Indicó que los menores de 30 años representan menos del 7% de la fuerza laboral minera, mientras que la edad promedio de los trabajadores fluctúa entre los 38 y 42 años. Esta tendencia, advirtió, podría generar problemas de recambio generacional en las próximas décadas debido al aumento proyectado de jubilaciones.
Otro aspecto destacado fue el nivel educativo de las trabajadoras del sector. Morales explicó que el 66% de las mujeres vinculadas a empresas mineras posee formación universitaria, una proporción significativamente superior a la registrada entre los hombres, lo que refleja el potencial femenino para asumir mayores responsabilidades y puestos de liderazgo.
Frente a este escenario, la especialista hizo un llamado a fortalecer las políticas de inclusión, desarrollo profesional y atracción de nuevos talentos. Consideró que el futuro de la minería dependerá de la capacidad de la industria para generar trayectorias laborales sostenibles, incorporar más jóvenes y garantizar mejores condiciones para la permanencia de las mujeres en el sector.

























