En una coyuntura marcada por la incertidumbre institucional y el avance de la minería ilegal, el vicepresidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), Juan Carlos Ortiz, advirtió que la sostenibilidad del sector minero depende de tres pilares fundamentales: estabilidad, inversión en exploración y una política nacional firme contra la ilegalidad.
A través de una columna publicada en el Semáforo Minero del IIMP, Ortiz expresó su preocupación por la falta de nuevos descubrimientos de gran envergadura en el país, a pesar del vasto potencial geológico. Desde la construcción del proyecto Quellaveco, no se ha impulsado ningún desarrollo greenfield significativo, lo que compromete el futuro de la producción minera a largo plazo.
Como ejemplo alentador, saludó los avances reportados por la empresa canadiense Hannan Metals en el proyecto de oro Valiente, en Huánuco. “Este tipo de resultados son claves para dinamizar la etapa de exploración, que es la base de toda la minería futura”, afirmó.
Ortiz también cuestionó duramente la efectividad del actual proceso de formalización minera basado en el Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo), que a la fecha ha excluido más de 50 mil registros y mantiene otros 31 mil en proceso. Planteó la necesidad urgente de sustituir este esquema por uno más riguroso y técnico, con plazos definidos y reglas claras.
El vicepresidente del IIMP se refirió también al avance de la minería ilegal como una amenaza crítica, especialmente tras la masacre ocurrida en Pataz (La Libertad), que dejó 13 muertos. Si bien valoró el accionar del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, instó a replicar este tipo de intervenciones en regiones como Madre de Dios y Apurímac. “No podemos seguir permitiendo que el crimen organizado capture territorios ricos en minerales”, señaló.
En cuanto a las recientes protestas de mineros informales que han bloqueado carreteras exigiendo la derogación del cierre del Reinfo, Ortiz fue tajante: “El respaldo político que estas movilizaciones han recibido por parte de algunos congresistas es alarmante. No se puede construir un sector minero sólido si se cede ante las presiones de la ilegalidad”.
Finalmente, hizo un llamado urgente a las autoridades para que fortalezcan la institucionalidad minera y definan una política nacional que articule nuevas inversiones con fiscalización efectiva. “Tenemos todo para liderar la transición energética global, pero solo será posible si garantizamos seguridad jurídica, predictibilidad y respeto al Estado de derecho”, concluyó.